Controles de calidad

Controles de calidad

Scavolini, siempre atenta a la calidad de los productos que ofrece a sus clientes, adopta una serie de precauciones para garantizar las características de sus productos.

Algunas de estas características se pueden verificar con controles específicos y utilizando los instrumentos adecuados.

Otras, en cambio, como la verificación de las prestaciones de los productos y materiales, hacen necesaria la realización de ensayos de laboratorio específicos. Scavolini realiza más de 600 ensayos de laboratorio por año en productos y materiales.

Los ensayos se realizan tanto internamente, en un laboratorio de pruebas propio muy bien equipado, como externamente, en importantes y cualificados institutos de prueba, especialmente el Laboratorio de Pruebas de Calidad del COSMOB.

Entre las características de los productos y materiales que el Grupo Scavolini somete a control se encuentran, entre otras, la baja emisión de formaldehído de los tableros (nivel de emisión E1) y de los productos barnizados, la resistencia de las superficies a la luz y a la acción de diferentes productos líquidos, la resistencia de los tableros al agua (verificación de la característica V100) y al calor en bordes y superficies, la resistencia de las bisagras a la apertura de las puertas y a la niebla salina, la resistencia de apertura de los cajones, la resistencia de las sillas, de las mesas, de los barnices y de las puertas de madera al ciclo húmedo-seco.

                                                                  
Estructura
EN 317 Determinación del hinchamiento en espesor después de inmersión en agua UNI 10460 Determinación de la resistencia de los bordes al agua 
NI 9242 Determinación de la resistencia de los bordes al calor EN 717-2 Determinación del contenido de formaldehído. Método de análisis de gas 
UNI EN 12720 Valoración de la resistencia de la superficie a los líquidos fríos Prueba interna Valoración de la resistencia de los cantos al vapor de agua

Certificación Indoor Hi-Quality

Cosmob Qualitas Praemium: Indoor Hi-Quality

Es habitual pensar que las viviendas, las oficinas y los lugares de ocio donde pasamos el 90 % de nuestro tiempo son lugares seguros en los que refugiarse de las sustancias contaminantes que envenenan el aire de las ciudades donde vivimos.

Sin embargo, tampoco el aire de estos lugares interiores está exento de riesgos, ya que puede haber en ellos sustancias químicas volátiles y nocivas para la salud de las personas: los llamados compuestos orgánicos volátiles, conocidos como VOC (del inglés:Volatile Organic Compounds), se encuentran a niveles considerablemente superiores en interiores en comparación con las mediciones en exteriores.

Los VOC (por ejemplo, benceno, ciclohexano, etanol, metilacetato, acetato de etilo, acetona, tiofeno, acrilato de etilo y el más conocido, el formaldehído) constituyen una clase importante de contaminantes de los espacios cerrados, ya que son sustancias que se caracterizan por una extrema volatilidad y son emitidos en grandes cantidades por productos que se encuentran dentro de nuestras casas, como barnices, adhesivos, materiales de construcción, productos para la casa, muebles, etc.
Scavolini, siempre atenta a la salud del consumidor, ha reforzado este empeño con la obtención para sus cocinas de la certificación "COSMOB Qualitas Praemium: Indoor Hi-Quality”, que permite tener bajo control las emisiones a través de controles periódicos y continuados sobre el producto y sobre el proceso productivo.

Esta certificación se define con la COSMOB label, la etiqueta que certifica la calidad y los beneficios del producto en términos de bajas emisiones VOC.

Los productos Scavolini pertenecen todos a la clase A++, la más completa en términos de bajas emisiones en interiores que hace referencia a los niveles previstos por uno de los protocolos más estrictos: el reglamento estadounidense LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) elaborado por el U.S. Green Building Council para la construcción de edificios con un enfoque orientado a la sostenibilidad.

El cotejo obtenido por las pruebas efectuadas por el centro tecnológico COSMOB permite a los productos Scavolini exhibir el certificado de conformidad LEED (Commercial Interior - IEQ Credit 4.5) para la calidad del aire en ambientes cerrados.

Scavolini se esfuerza por garantizar el bienestar y la salud de las personas a lo largo de toda la cadena productiva: desde los dependientes a los instaladores, pasando por todos aquellos que eligen respirar aire de calidad y vivir en una casa "sana", la casa Scavolini.

Sistema Calidad

Sistema Calidad

Scavolini ha considerado siempre la calidad como una de sus prioridades.
Ya a principios de los años ’90, Scavolini percibió que la elaboración de un sistema de Gestión de la Calidad basado en una norma internacional representaba un importante instrumento para lograr el constante perfeccionamiento de la calidad.

La norma de referencia es la UNI EN ISO 9001:2008.

Un sistema de gestión de calidad no es más que el mejor modo de obrar para tratar de garantizar la calidad durante el proceso que va desde la identificación de las necesidades del cliente hasta la satisfacción de las mismas, atravesando las diferentes actividades de la empresa (conocido como Ciclo de Deming).

El sistema de gestión de la calidad Scavolini se aplica a todos los procesos de la empresa que influyen en la calidad, como por ejemplo:

  • diseño y desarrollo del producto
  • gestión de pedidos de los clientes
  • selección, evaluación y control de proveedores
  • producción y mantenimiento
  • control de los materiales y productos terminados en las fases de ingreso, producción y envío
  • gestión de la documentación
  • gestión de los reclamos

A través de una cuidadosa gestión de estos procesos, este sistema persigue el principal objetivo de Scavolini: la plena satisfacción de sus clientes.

El sistema Calidad Scavolini obtuvo la certificación en 1996, y se actualiza permanentemente según reglas precisas de control y renovación.

El Sistema Calidad Scavolini ha sido certificado por SGS , un organismo independiente, líder mundial en verificación, inspección y certificación. SGS ha sido fundado en 1878 en Rouen (Francia) y su establecimiento principal está actualmente en Ginebra, Suiza, si bien cuenta con sedes en todo el mundo, inclusive en Italia.

En el 2008 Scavolini ha recibido el MERIT AWARD, un prestigioso reconocimiento otorgado por SGS – líder mundial en los servicios de inspección, verificación, análisis y certificación de bienes, servicios y sistemas – a las Empresas que se han destacado particularmente desde el punto de vista del control de calidad, de la seguridad, del cuidado por el ambiente y de la responsabilidad social.

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Sistema Medioambiental

Sistema Medioambiental

Con el mismo criterio adoptado en su momento para el sistema de calidad, a principios de 2000 la empresa emprendió el proceso que le permitiría implementar un sistema de Gestión Medioambiental basado en la norma UNI EN ISO 14001: otra demostración de que Scavolini sigue creyendo en la necesidad de tutelar el medio ambiente, haciendo propio el principio de “perfeccionamiento continuo” también cuando se trata del respeto por el medio ambiente.

El “Sistema de Gestión Medioambiental” se basa en la norma internacional UNI EN ISO 14001, actualizada 2004.

El Sistema de Gestión Medioambiental constituye la estructura para gestir todas las actividades que comportan un impacto en el medio ambiente.

Cumpliendo con los principios de la norma UNI EN ISO 14001, Scavolini no sólo garantiza el respeto por las leyes medioambientales vigentes, sino también la búsqueda del perfeccionamiento continuo en el ámbito medioambiental, especialmente en la gestión de:

• recursos energéticos,
• recursos naturales,
• residuos,
• emisiones atmosféricas.

Scavolini desea ofrecer a sus clientes la máxima satisfacción, lo cual implica asumir un compromiso concreto también en el respeto por la naturaleza.

El sistema medioambiental también ha sido certificado por SGS , organismo independiente, líder mundial en verificación, inspección y certificación.

Es así que la combinación sinérgica de ambos sistemas, Calidad y Medio Ambiente, genera ese proceso de “perfeccionamiento continuo” que es el objetivo principal requerido por la normativa internacional y por la Política Empresarial Scavolini.

iso_14001


Certificación formaldehído

El formaldehído (o formalina) es una sustancia que se emplea para la producción de muchos adhesivos y resinas, utilizados a su vez en la elaboración de paneles de madera.
Los paneles elaborados de esta manera pueden dispersar en el ambiente moléculas de formaldehído en forma gaseosa que, en grandes concentraciones, pueden ser perjudiciales para el ser humano.

 

Scavolini siempre ha prestado una particular atención a este tema y por ello fabrica sus productos con las emisiones más bajas de formaldehído. A tal fin, Scavolini:

 

  • garantiza que todos los productos y los materiales empleados para su fabricación son de clase E1 como contempla el decreto ministerial 10/10/2008 y como atestigua la certificación Cosmob Qualitas Praemium – Formaldeide
  • utiliza, desde 2009, para las estructuras de sus cocinas y de muchos otros elementos paneles ecológicos Idroleb, fabricados en su totalidad con material de madera posconsumo y con las emisiones más bajas de formaldehído, con valores utiliza, cuando no se puede obtener el panel F****, paneles de conformidad con CARB2: es decir, paneles que tienen límites de emisión reducidísimos de formaldehído (aproximadamente la mitad del nivel de E1) según las disposiciones del instituto CARB diseñado para la reducción de las emisiones de formaldehído de los productos a base de madera comercializados en California (EE. UU.).

Consejos útiles

Ecocompatibilidad y seguridad

El Desarrollo Sostenible es aquél que permite satisfacer las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las propias.
En la producción de una cocina, Scavolini aplica las mejores tecnologías disponibles a fin de reducir el impacto medioambiental de los procesos y los materiales empleados, así como de elevar constantemente los estándares de seguridad.
Usted también puede hacer mucho en su casa para limitar el impacto sobre el medio ambiente y evitar riesgos para los adultos y los niños.

Ahorro de energía

  • En lo posible, coloque el refrigerador en el sitio más fresco de la cocina, lejos de la placa de cocción, el radiador y la ventana; dejando un espacio mínimo de 10 cm detrás, arriba y abajo del electrodoméstico para favorecer una buena ventilación.
  • Regule el termostato del refrigerador según la temperatura ambiente, evitando un enfriamiento excesivo (las temperaturas demasiado bajas son inútiles para la conservación de los alimentos y aumentan un 10-15% el consumo energético).
  • Dentro del refrigerador, colocar los alimentos en base a sus necesidades de conservación, recordando que por lo general la zona más fría es la inferior;
  • No llene demasiado el congelador o el refrigerador: una carga excesiva puede comportar un aumento del consumo, además de no enfriar como corresponde.
  • Elija hornos de nueva generación, que permiten ahorrar hasta un 20% de energía. Por ejemplo, los hornos "open space" se dividen en 2 y permiten ahorrar la mitad del consumo cuando no se requiere todo el volumen del horno.

Algunos ejemplos: 
Si en cada casa  se reemplazara por lo menos una bombilla tradicional de 100W por una de ahorro energético de 20W, en un año la cantidad de energía eléctrica ahorrada equivaldría a 1.920 millones de KWh y se emitiría a la atmósfera 960.000 toneladas menos de CO2. El consumo anual de electricidad de tres personas que conviven corresponde a 1,7 toneladas de CO2 emitidas en la atmósfera, para cuya compensación se requiere la plantación de 3 árboles. El consumo de un KWh, que corresponde a una media ora de encendido de un calentador o una pequeña estufa eléctrica, en las mejores centrales requiere la combustión de unos 250 g de aceite combustible y provoca una emisión atmosférica de 750 gramos de CO2. Una familia de 4 personas consume aproximadamente 7 KWh diarios, quemando 2 Kg de petróleo y emitiendo casi 2.800 litros de CO2 (fuente ENEA).

  • No introduzca productos calientes en el congelador o en el refrigerador: un producto demasiado caliente aumenta el consumo de energía y puede alterar la temperatura de los otros alimentos guardados en el mismo compartimento.
  • Tape la olla cuando tenga que hervir agua: ahorrará tiempo y energía.
  • Use la olla a presión para aquellos alimentos que requieran largos tiempos de cocción: se reducirá el tiempo necesario y, por tanto, ahorrará también energía.
  • Verifique que la placa de cocción esté bien regulada: la llama amarilla es índice de consumo excesivo (que también se nota cuando las ollas se ensucian de hollín). Además, la llama que se separa del quemador indica que hay demasiado aire. NOTA: Para efectuar las regulaciones necesarias recurra siempre a un técnico especializado.
  • Encienda el horno sólo cuando sea necesario, sin excederse con el precalentamiento; además, no abra el horno sin necesidad: recuerde que el horno consuma mucha energía, precaliéntelo durante el tiempo estrictamente necesario.
  • Para calentar los alimentos prefiera el horno a microondas, que al no precisar precalentamiento permite un gran ahorro de energía.
  • Use las modernas lámparas de alta eficiencia energética (fluorescentes o LEDs), sobre todo en los ambientes más frecuentados: la inversión inicial es ligeramente superior pero, además de ser ecológicas, a largo plazo son también más económicas.
  • En la cucina evite las lámparas colgantes con muchas bombillas. Una lámpara de 100 W ilumina igual que 6 bombillas de 25 W y consume un 50% menos (fuente: ENEA).
  • Apague las luces cuando no son necesarias: es importante acostumbrarse a no dejar luces encendidas inútilmente.
  • Apague el televisor (u otros aparatos similares) el botón principal en lugar de usar el control remoto, porque los mismos consumen energía también cuando están en stand-by.
  • Si es posible, recargue el teléfono, lector mp3 y I-pod cuando esté en el coche, donde el uso energético es prácticamente gratuito y el ahorro garantizado.
  • Utilice la campana extractora racionalmente, regulando la velocidad en base a la efectiva necesidad de aspiración;
  • Limpie periódicamente los filtros de la campana: mejorarán sus prestaciones y por ende se reducirá su consumo.
  • Utilice el sistema de calefacción o climatización del aire sólo cuando sea necesario, regulando adecuadamente los termóstatos; mantenga bien cerradas las ventanas cuando esté encendido el sistema de calefacción o climatización de la casa, evitando las corrientes de aire; cerciórese también del buen aislamiento de los cerramientos, colocando cristales dobles de baja conducción térmica.
  • En lo posible, evite cubrir los radiadores con cortinas o muebles.
  • Durante los días de invierno, mantenga la casa a una temperatura aproximada de 20°C, que es la normal durante un buen día de primavera. Considere que, por cada grado menos, ahorrará alrededor de un 7% en los costes de calefacción (fuente ENEA).
  • Si no pasa mucho tiempo en casa, instale un termostato con temporizador para encender la calefacción sólo pocas horas antes de su llegada.
  • Recuerde: para la salud es importante comer en un ambiente cálido, pero se puede dormir tranquilamente en uno fresco. Aísle el techo y las paredes de su casa; instale ventanas con cristales dobles
  • No abra el grifo del agua caliente cuando no sea necesario: aunque el agua caliente no llegue al grifo, se correrá el riesgo de accionar inútilmente la caldera.
  • Seleccione correctamente el programa de su lavadora, prefiriendo los de temperaturas moderadas (40° - 60).
  • Regule a 35-40 °C la temperatura del agua caliente para los lavabos.
  • Disponga correctamente la vajilla en el lavavajillas, tomando la precaución de extraer antes los restos de suciedad más consistentes para evitar la obstrucción del filtro y por ende una menor eficacia de lavado.
  • Use el enjuague rápido y frío cuando haya poca vajilla para lavar; este ciclo permite efectuar cargas parciales al final de la jornada evitando el mal olor y las incrustaciones duras en los platos en espera de poder efectuar una carga completa.
  • Adopte el lavado “económico” para la vajilla poco sucia: se trata de un ciclo de lavado a temperatura más baja que, en algunos casos, no incluye la fase de secado y por ende consume menos energía.
  • Limpie bien y a menudo el filtro del lavavajillas, dado que las impurezas y los depósitos impiden el desagüe y reducen la eficacia del lavado.

Consumos de agua

  • No deje los grifos abiertos inútilmente. Una regla simple pero la más eficaz para el ahorro de agua.
  • Controle que los grifos se cierren perfectamente: preste atención a los eventuales goteos y, en caso de pérdidas continuas, repárelos lo antes posible. El cambio de juntas, que cuestan pocos centésimos, evita el derroche de decenas de miles de litros de agua por año.
  • Considere el uso del agua corriente potable en lugar del agua mineral embotellada, de ese modo contribuirá a disminuir la producción de desechos plásticos y la contaminación causada por su transporte.
  • Coloque un atomizador en el grifo y cámbielo periódicamente: el consumo de agua se reducirá de manera significativa.
  • Descalcifique periódicamente el filtro del grifo, de manera que pueda seguir mezclando eficazmente el chorro de agua con un flujo de aire para reducir el consumo con el mismo efecto.
  • Evite el uso del lavavajillas si no está cargado por completo: reducirá el derroche tanto de agua como de energía..
  • Nunca supere las dosis de detergente recomendadas por el fabricante y controle el tipo de detergente en base a la dureza del agua; de esta forma reducirá el consumo hídrico.
  • Deje enfriar el agua residual de la cocción sin sal, por ejemplo de las verduras, y úsela para regar sus plantas.

Gestión de desechos

  • Evite la producción innecesaria de desechos.
  • Evite los productos descartables, prefiriendo posiblemente los que no lo son (ej. platos y cubiertos) o bien los descartables o compostables.
  • Seleccione al máximo los desechos que produzca y sepárelos para poder reciclarlos o recuperarlos.
  • Elija productos embalados en material reciclado o fácilmente reciclable, como los monomaterial.
  • Si es posible, compre productos a granel o recargue los envases de detergente, champú y gel de baño.
  • Recuerde reutilizar la bolsa de las compras, evitando comprar otras nuevas cada vez. Devuelva a las tiendas los envases de vidrio retornables. No los deseche con la basura ni, peor aún, los deje en el medio ambiente.
  • Déjelos en los recipientes específicos para los residuos de vidrio reciclable.
  • Compacte los desechos voluminosos (botellas, tarros, cajas) cada vez que sea posible. Si dispone de un jardín o una terraza, use los desechos orgánicos para producir compostpara sus plantas.
  • Recicle: dé nueva vida a los objetos reutilizándolos al máximo, incluso de manera “creativa”.
  • Prefiera las pilas recargables, que cuestan más pero presentan una gran ventaja: pueden reutilizarse muchas veces y reducen la cantidad de pilas desechadas en el medio ambiente.

Limpieza de la cocina

  • No use más detergente de lo necesario; para limpiar las superficies no muy sucias es suficiente un paño de microfibra humedecido con agua.
  • Elija los detergentes más ecológicos (como los que tienen la etiqueta Ecolabel, que certifica que el producto, en todo su ciclo de vida, produce un menor impacto medioambiental) y con embalajes menos perjudiciales para el medio ambiente.
  • Es preferible el uso del lavavajillas cargado completamente que el lavado a mano: los aparatos modernos requieren mucha menos agua y detergente que los necesarios para lavar a mano.

Eliminación de la cocina

  • Cuando llegue el momento de sustituir su cocina, para reducir al máximo el impacto medioambiental considere antetodo la posibilidad de una reutilización total o parcial, por ejemplo en otra casa, en el garaje, en institutos de caridad u ofreciéndola en mercadillos.
  • Si en cambio hay que eliminarla, recurra entonces a los centros autorizados de su ciudad y, si es posible, trate de separar los componentes que puedan reciclarse (madera, cristal, aluminio, acero, etc.) a fin de facilitar la recogida selectiva y permitir así la fabricación de un nuevo producto que no emplee recursos primarios.
  • Preste atención sobre todo a los aparatos eléctricos y electrónicos (denominados RAEE) como los electrodomésticos, que pueden contener materiales nocivos para el medio ambiente si se desechan incorrectamente por lo que deberá enviarlos a los centros de recogida de su ciudad.
  • Observe siempre la eventual legislación específica de su propio país.

Si tiene alguna duda, recurra a los centros que se ocupan de la eliminación y/o reciclaje de desechos en su ciudad.

Scavolini © 2017



Energía limpia: el proyecto Sunload

Live webcam

Sunload

Sunload, el proyecto inaugurado por Scavolini en octubre de 2011, forma parte integral del empeño cada vez mayor de la empresa por proteger y respetar el medio ambiente. El proyecto prevé la cobertura de la mayor parte del área productiva de Scavolini con paneles fotovoltaicos que producen energía verde.

Gracias al uso de esta planta, tenemos una producción de energía anual de casi 3.500.000 kWh que permiten a la empresa obtener prácticamente la autonomía energética plena (casi el 80 % del consumo actual).
Dicho proyecto tan importante incluye también el retiro y el saneamiento de casi 40.000 m2 de eternit. La planta está formada por más de 30.000 m2 de paneles de tipo mixto ("amorfo de película fina" y polisilicio) y tiene una potencia instalada de casi 3.400 kWp.
Gracias a esta planta se garantiza todos los años la reducción de casi 2.000.000 kg de CO2, equivalentes a 250.000 árboles y un ahorro de gasóleo de casi 800.000 litros.

La conclusión de este proyecto representa una etapa muy significativa del camino de la empresa hacia una mayor atención por la sostenibilidad del medio ambiente.                                                                                           

Energía producida desde el 1° enero 2011
10.477.131,1 kWh                          
                           
Árboles equivalentes
723.236                              
                           
Emisiones CO2 evitadas
5.563.356,6 Kg                              
                           
Litros de petróleo evitados
2.283.416,23